S’Agabbadora, la última madre
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En el sigo XIX y XX, Nueva York fue la puerta de entrada de más de 12 millones de inmigrantes que huían de Europa y de la hambruna para empezar desde cero una nueva vida en el nuevo mundo (esta vez el mundo de las oportunidades). Italianos, irlandeses, rusos, polacos…….. dejaron sus países para darse una nueva oportunidad en un lugar en el que se llegaba en barco tras largos días de penurias y en el que se podía uno quedar atascado por problemas de salud o dinero.
Hace dos siglos se penaba el carnaval ya que suponía un cambio de identidad que las autoridades del lugar en cuestión no admitían. Durante esos días el villano podía ser rey y el rey un mero artesano o artesana. De hecho, a lo largo de los siglos esta tradición cultural ha servido para esconder el género a través de una máscara o un simple disfraz.
La Costa Amalfitana ha sido lugar de encuentro de culturas, artistas, emperadores, dux y héroes mitológicos. En ella encontrarás muchos pueblecitos a lo largo del Golfo de Sorrento, con casitas típicas pintadas de amarillo como el cítrico que sirve de marca para la zona, el limón.