Las mujeres computadoras del Observatorio de Harvard
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Y allá que me fui a Barcelona a conocer a toda una serie de mujeres que habían nacido en otros países mucho más complicados, con bastante menos suerte que yo. Mujeres nacidas en la cocina de un campo de refugiados palestino con doctorados en EEUU, mujeres que habían sobrevivido a los malos tratos, mujeres que luchaban en países árabes contra la violencia verbal y física de la mujer, mujeres que expresaban a través del arte sus inquietudes, mujeres que habían decidido dedicar su vida a empoderar a las mujeres del campo, etc... En definitiva, mujeres auténticas y generosas, luchadoras que eran un ejemplo a seguir.
A Cristina le cuesta entender que nunca en mi vida haya matado una gallina, un cordero o un conejo. Que en el lugar del que vengo los pedazos de carne se venden envueltos en plástico. Que nunca despellejé a un animal muerto.
Hace no mucho tiempo cuando hablábamos del argán nadie sabía que era eso a excepción de las árabes. Hoy en día, la industria cosmética ha puesto de moda un producto natural que existe desde hace siglos y que las bereberes utilizan siempre para tener una piel impecable.